La sonrisa de un niño es el obsequio más preciado. Y los pibes del Seleccionado Argentino también tuvieron su premio, porque los chicos de la Fundación Arupo disfrutaron de los regalos que les dio la delegación. Es que la lluvia que azotó Ibarra este mediodía desapareció con la visita albiceleste a esta entidad creada a pulmón por un grupo de padres de niños con capacidades diferentes. Alrededor de 25 pequeños soñadores se sorprendieron con la llegada de los hombres de Selección, que cual Reyes Magos les entregaron juguetes para que puedan desenvolverse cada día un poco mejor con el mundo que los rodea.
La integración es la premisa. Los nenes, el futuro.
