Completados los 450 partidos de Primera División, las matemáticas abundan y enriquecen el análisis de un campeonato muy reñido. Campeonato que tuvo a Boca en el primer puesto y una pelea hasta el final por la entrada a las copas, a las liguillas y, también, por la permanencia en la elite.
Los protagonistas, en tanto, los que jugaron, dejaron un sinfín de números para evaluar. Y los mismos tienen como referente a Marco Ruben, goleador de Central y quien más hizo gritar a relatores, hinchas y amantes de este hermoso deporte. ¿Cuántas conquistas logró? 21, ubicándose como artillero top del certamen. Debajo suyo quedaron Leandro Fernández (Godoy Cruz), con 15 tantos, y Claudio Bieler (Quilmes), con 14 dianas.
Pero no sólo hay galardones para los que anotan, sino también los hay para quienes planean los goles. Sí, los asistentes, valientes creadores de juego comandados por Ignacio Malcorra (Unión), que llegó a 9 pases-gol. Podio completado por Jesús Méndez (Independiente) y Mauricio Carrasco (Chicago), ambos con 7 asistencias.
Las ocasiones de concretar el grito sagrado, en tanto, tienen como líder en disparos a Leandro Fernández (96), seguido por Gustavo Bou (Racing, 68) y Marcos Figueroa (San Martín de San Juan, 68). Porque la insistencia también es premiada.
Y las estadísticas llaman al buen juego, claro, por lo que el fútbol de Rodrigo Gómez (Quilmes) se hace notar por sus 88 faltas recibidas. Los otros exponentes: Mauro Bogado (San Martín de San Juan y Huracán), con 78 infracciones a su favor, y Fernando Zuqui (Godoy Cruz), quien instó la misma cantidad de marcajes desesperados por parte de sus rivales.
¿Un último rubro? Uno bien generoso: el de los máximos pasadores. Aquí aparece nuevamente el nombre de Jesús Méndez en el centro de la escena, porque el volante del Rojo cumplió con la entrega de 921 balones destinados a sus compañeros. Chapeau. Además, fútbol de calidad para Cristian Ledesma (Argentinos), contabilizando 892 pases correctos, y Nicolás Domingo, quien compartió 854 pelotas. Efectividad sobresaliente para cerrar el circuito del juego en equipo, para enaltecer un repaso estadístico con pelota al pie. Fútbol de Primera División.