Argentina intentó obtener su decimoquinta Copa América. El país se paralizó. Lejos, muy lejos de la Cordillera de Los Andes, un puñado de corazones latió al unísono con la hinchada argentina. A las cuatro de la mañana del día domingo en Malasia, lugar en el que John ansió poder gritar un gol de su amada Albiceleste.
John tenía sólo seis años cuando su tío lo sentó frente al televisor para transmitirle su pasión por el fútbol. Corría el año 1986 y un zurdo mágico se paseaba por el campo de juego con la pelota atada a sus pies. Ese día, Argentina venció 2-1 a Inglaterra y se ganó un lugar en el corazón de John: “Ese juego me marcó”. 20 años después, durante el Mundial 2006, descubrió un blog llamando “Vamos Argentina” y comenzó a compartir su pasión por la Albiceleste a través de Internet. En 2007 se convirtió en el co-creador de MundoAlbiceleste.com, página pensada para los hinchas de Argentina que no hablan español.
Así, a pesar de la distancia, John sigue toda la actividad de la Selección y de sus ídolos. “No soy el único”, aclara. La comunidad de fanáticos argentinos en Malasia es relativamente pequeña. Por tratarse de una ex colonia británica, gran parte de la población apoya a Inglaterra. La Premier League, donde militan jugadores como Sergio Agüero o Ángel Di María, es la más seguida en este país asiático. Sin embargo, John se diferencia de las mayorías: “Lo que se vive en una cancha del fútbol argentino, no se encuentra en ninguna otra parte del mundo”. Habla con fervor de los cánticos y los colores, del fanatismo de los fieles seguidores de los clubes y del verdadero amor por el fútbol. Esa pasión que lo ha dejado sin dormir durante innumerables noches, mientras esperaba para alentar a Argentina: “Permanecí en vela antes de la semifinal del año pasado con Holanda. Cuando terminaron los penales fui corriendo al trabajo, sin haber descansado ni un minuto en toda la noche. No importa la hora, siempre veo los partidos”.
La pasión no entiende de razones. Así piensa John, al igual que todos los fanáticos que ha podido conocer a través de Internet: “En países como Nepal, India o Bangladesh hay mucha gente que quiere a la Selección”. Todos ellos sumaron su apoyo esta tarde y, a pesar de los kilómetros que los separan de Chile, saben que su grito de aliento resonó hasta Santiago.