En septiembre Polonia acogerá la competición en la que una nueva generación de jugadoras brillará sobre el terreno de juego y servirá de motivación al mundo entero. En la antesala de la 12.a edición de la Copa Mundial Femenina Sub-20 de la FIFA, la mascota de la competición, Islana, se prepara para recibir a aficionados de todo el planeta en su país.
La mascota, emparentada con las ninfas rusalki de la mitología eslava, protege la naturaleza con alegría y optimismo. Es una criatura amable y curiosa que creció en el bosque, a orillas del lago, y descubrió el mundo a través del movimiento. Fue en sus juegos con las demás hadas, en los que demostró su velocidad, equilibrio y destreza, donde desarrolló la confianza en sí misma.
Una noche, en lo que acabaría siendo una experiencia transformadora, Islana vio algo brillante en la superficie del lago Goplo. El objeto se balanceaba con un destello similar al de la luna y vibraba con una energía inagotable. Era un pequeño balón blanco y negro que bailaba en la superficie del agua como si estuviera vivo. A partir de ese momento, Islana y el balón fueron inseparables.
Ahora Islana sigue de cerca a las jóvenes promesas de todo el mundo, sobre todo a aquellas que juegan al fútbol con desparpajo y una actitud intrépida. Representa uno de los valores esenciales de la próxima competición: el paso de la emoción del deporte a la alegría de la afición.