LA PASIÓN MÁS GRANDE, LA JUGAMOS TODOS
Es el máximo artillero del certamen y amplió su récord como máximo goleador de la historia de Mundiales 07/07/2026

Lionel Messi apretó el botón justo a tiempo: erró un penal, cambió el partido y volvió a rescatar a la Argentina

Hay futbolistas que necesitan un instante para cambiar una historia. Lionel Messi encontró ese momento cuando todo parecía escaparse. Después de un inicio errático, de un penal atajado y de una Argentina que perdía 2-0 frente a Egipto, el capitán hizo el clic que solo los grandes saben hacer y volvió a convertirse en el líder de una remontada inolvidable.

La Selección argentina terminó imponiéndose por 3-2 para avanzar a los cuartos de final del Mundial 2026, en un partido que tuvo todos los condimentos. Egipto golpeó primero con los tantos de Yasser Ibrahim y Mostafa Ziko y dejó al campeón del mundo al borde de la eliminación.

En ese contexto apareció la primera gran oportunidad para cambiar la historia. Nicolás Tagliafico generó un penal, pero el arquero Mostafa Shobeir Oufa le adivinó la intención a Messi y mantuvo la ventaja egipcia. Lejos de hundirse, el capitán asumió todavía más protagonismo.

A partir de ese momento, Argentina aceleró el ritmo, comenzó a atacar con mayor decisión y Messi pasó a intervenir en cada jugada importante. Su influencia creció minuto a minuto hasta convertirse en el eje de la reacción.

El descuento llegó gracias a un centro perfecto del propio Messi para el cabezazo demoledor de Cristian Romero. Ese gol cambió el ánimo del equipo y también el del partido.

Minutos más tarde llegó su revancha personal. A los 38 del segundo tiempo, el rosarino capturó una pelota dentro del área y sacó una volea extraordinaria para establecer el 2-2. El festejo fue una muestra de desahogo, de rebeldía y de liderazgo en el momento de mayor presión.

Ya en el cierre, cuando el encuentro parecía encaminarse al tiempo suplementario, Argentina completó la remontada con un cabezazo de Enzo Fernández tras un gran centro de Lautaro Martínez, sellando una clasificación que parecía imposible.

Más allá de la remontada, Messi volvió a escribir otra página en su leyenda. Con su gol alcanzó los ocho tantos en el Mundial 2026, se mantiene como máximo artillero del certamen y amplió su récord como máximo goleador de la historia de las Copas del Mundo.

Porque incluso en una de sus tardes más difíciles, cuando falló un penal y el partido parecía darle la espalda, el capitán encontró la manera de cambiar el rumbo. Bastó un instante, un clic, para volver a encenderse y demostrar, una vez más, por qué sigue siendo el hombre que cambia la historia de la Selección argentina.