El partido se moría, pero Brasil nunca se dio por vencido. Cuando el reloj agotaba sus últimos minutos y el alargue parecía inevitable, el conjunto sudamericano logró dar vuelta el resultado ante un Japón que se despide de la Copa del Mundo.
Con el gol de Kaishu Sano, el seleccionado asiático se puso arriba a los 29’ del primer tiempo. Recién en el complemento, Casemiro conectó un gran cabezazo tras un centro al segundo palo y puso las cosas como al principio.
Ya sobre el final, en el minuto 95, el recién ingresado Gabriel Martinelli recibió una habilitación adentro del área tras una mala salida de Japón, se tomó un segundo para controlar y definió contra el palo izquierdo del arquero.
Así, Brasil avanzó a los octavos de final y espera por el ganador de Noruega – Costa de Marfil.