La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires volvió a convertirse en un escenario donde el fútbol argentino se cuenta desde sus protagonistas. Esta vez, el eje fue una historia cargada de identidad y pertenencia: la participación del Club Atlético Nueva Chicago en el Sudamericano de 1962 disputado en Lima.
La charla, desarrollada en el stand de la Asociación del Fútbol Argentino, convocó a una gran cantidad de público que se acercó para revivir uno de los capítulos más singulares del fútbol nacional. Entre los presentes, la figura que concentró todas las miradas fue la de Hèctor Alberto Fernández, exjugador de aquel equipo, quien a sus 88 años volvió a ponerle voz y emoción a una historia que trasciende generaciones.

Su testimonio, cargado de recuerdos y vivencias, recorrió momentos inolvidables de aquella experiencia internacional. Con humildad y emoción visible, Fernández compartió anécdotas del torneo, del grupo humano y de lo que significó representar al país en una competencia de tal magnitud. Cada palabra fue acompañada por la atención y el respeto de un público que no solo escuchó, sino que también se sintió parte del relato.
El Campeonato Sudamericano 1962 —disputado en Perú— tuvo una particularidad histórica: la presencia de un club en representación del país, algo que lo convierte en un episodio único dentro del recorrido del fútbol argentino. En ese contexto, Nueva Chicago dejó su huella, llevando su identidad más allá de las fronteras.
La charla se transformó en un espacio de encuentro entre generaciones. Hinchas, curiosos, jóvenes y adultos compartieron preguntas, recuerdos y reflexiones, en un intercambio que reafirmó el valor de la memoria deportiva.
El stand de AFA continúa consolidándose como un lugar donde el fútbol no solo se celebra, sino que también se preserva y se transmite. Historias como la de Nueva Chicago encuentran aquí un ámbito para seguir vivas, emocionando a quienes las protagonizaron y a quienes las descubren por primera vez.
En la Feria del Libro, el pasado también juega. Y cuando se lo cuenta con tanta emoción, vuelve a latir como si fuera hoy.